Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en su navegador cada vez que visita nuestra página web.
La utilidad de las cookies es guardar el historial de su actividad en nuestra página web, de manera que, cuando la visite nuevamente, ésta pueda identificarle y configurar el contenido de la misma en base a sus hábitos de navegación, identidad y preferencias.
Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso.
En caso de que rechace las cookies no podremos asegurarle el correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web.
Más información en el apartado "POLÍTICA DE COOKIES" de nuestra página web.

RECETAS VERANIEGAS CON AOVE CLEMEN


RECETAS VERANIEGAS CON AOVE CLEMEN
click para ampliar

El calendario ya marca la entrada oficial del verano: calor y buen tiempo durante los próximos meses.

Para contrarrestrar la subida de los termómetros, hemos escogido tres recetas de lo más refrescantes con Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) para que prepares este verano. Además, todas son muy fáciles de hacer. ¿Te animas con alguna?

Ajoblanco de almendras

Si te gusta tomar sopas frías en verano, pero quieres probar alternativas al salmorejo y el gazpacho, te aconsejamos probar un exquisito ajoblanco de almendras.

Solo necesitas:

  • 1 o 2 dientes de ajo
  • 100 gr de almendras peladas sin tostar
  • 150 gr de miga de pan
  • 100ml de AOVE
  • 4 cucharadas de vinagre
  • Una pizca de sal
  • 1 litro de agua fría

Para comenzar con la receta, debemos poner a remojo las migas de pan. Mucho mejor si las ponemos el día antes.

Batimos el ajo, parte del agua, vinagre, almedras y el pan. Despacio, añadimos los alimentos líquidos (el AOVE y el agua; este último sirve para dar mayor o menor consistencia hasta obtener la deseada) para que se vayan integrando.

Guardar en la nevera y servir frío.

Ensalada Waldorf

La ensalada es otro de los platos estrella del verano gracias a la capacidad de refrescar que tiene. Basta con aliñar con un buen Aceite de Oliva Virgen Extra:

Si te apetece una ensalada algo más elaborada, te contamos los secretos para disfrutar de un plato del siglo XIX: la ensalada Waldorf.

Para la ensalada necesitarás:

  • Pechuga de pollo
  • Manzana verde
  • Apio
  • Lechuga
  • Pasas
  • Nueces troceadas
  • AOVE
  • Sal

Para el aderezo basta:

  • Aceite de AOVE
  • Zumo de limón
  • Yogur desnatado
  • Panela
  • Sal rosada
  • Mostaza

Comenzamos preparando el aderezo. Para ello, ponemos todos los ingredientes en un bol y los batimos hasta obtener una mezcla unificada. Reservamos y pasamos a la ensalada.

Pelamos las manzanas y las cortamos en dados que luego colocaremos en agua para evitar que se oxiden.

Troceamos el apio y cocinamos la pechuga con un chorrito de aceite y sal. Cuando esté lista, troceamos en cuadrados o tiras y retomamos la ensalada.

En un bol lo suficientemente grande, colocamos el pollo, la manzana, el apio, las nueces y las pasas con la mitad del aderezo. Removemos y agregamos el resto.

Colocamos las hojas de la lechuga sobre una ensalada y sobre ellas colocamos la mezcla Waldorf con pollo que hemos preparado. Aderezamos con AOVE y yogur, ¡y listo! Una ensalada fácil, sencilla y deliciosa.

Helado

Como no podría ser de otra manera, el postre por excelencia durante el verano no puede ser otro que el helado.

Para ello necesitarás:

  • 3 yemas de huevo
  • 100 gramos de azúcar
  • 300 mililitros de nata líquida para montar
  • 200 ml de leche entera fresca
  • 100 ml de AOVE

Se baten las yemas con el azúcar y poco a poco se le añade un poco de leche. Mientras, el resto de la leche y la nata líquida la ponemos a fuego lento, hasta que empiece a hervir. La retiramos del calor y la vertemos sobre la mezcla de las yemas, sin dejar de remover para que se integren bien. Ponemos el resultado otra vez a fuego y, mientras calienta (hay que evitar el punto de ebullición o, de lo contrario, se podría cortar), vamos removiendo con unas varillas.

Cuando tenga una consistencia firme, retiramos del fuego y dejamos que temple. Añadimos el chorro de aove y volvemos a mezclar.

Después, lo guardamos en el frigorífico y, cuando esté bien frío, lo metemos en la heladera o un recipiente en el congelador.

A la hora de servir, aconsejamos hacerlo con un chorrito de aceite de oliva por encima. ¡Es increíble cómo un gesto tan simple puede potenciar tanto el sabor!

En Aceites Clemen encontrarás Aceites de Oliva Virgen Extra de increíble calidad para preparar todas estas recetas y más.