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| Después de la Guerra Civil Española nuestro abuelo adquirió la almazara, que entonces carecía totalmente de motores y los rulos eran accionados mediante tracción animal. El empuje de nuestra madre y el esfuerzo de todos nosotros ha hecho que perduremos hasta hoy donde la competitividad exige no solo tradición y tecnología sino calidad, buen servicio y confianza. |
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